La decisión implica la liquidación completa del negocio y la clausura de una fábrica que durante más de ocho décadas fue emblema del entramado industrial local.
En tanto el receso de invierno está contemplado del 20 al 31 de julio, garantizando una organización equilibrada del año académico en dos etapas, conforme a la normativa vigente y a los días efectivos de clase establecidos a nivel federal.
La realidad en las barriadas, donde las facturas de enero llegan con montos que triplican la lógica económica, expone una administración que prioriza el saneamiento de la "caja provincial" a costa de la supervivencia básica del usuario.